Los primeros días te sientes feliz, libre, puedes hacer
lo que quieras, estar en tu casa, pararte a la hora que te de la gana, comer a
deshoras, asaltar la nevera, acostarte mas tarde, ver mas televisión, ver ese
programa que tanto te gusta pero que antes no veías porque te quedabas dormido,
pero cuando pasan los días…
Empiezas a darte cuenta que ese “encierro” sea por
enfermedad, reposo, falta de trabajo o de oficio, vacaciones (sin viaje), o lo
que sea! Se convierte en algo difícil de sobrellevar, sobretodo para las
personas activas, que aman lo que hacen, no los vagos por decisión o indecisión,
ellos no se sentirán para nada identificados con estas líneas.
Cómo hice para sobrellevar el tedio del encierro? Listas!
Sí las adoro en el día a día, imagínense sin hacer nada,
una lista para todo es la solución, a lo mejor crees que no te va a venir nada
a la mente, pero si, piensa un poco, aquellos archivos que querías respaldar,
revisar, editar, imprimir, todas las citas o chequeos médicos que se van postergando,
los arreglos en la casa o en el cuerpo para los cuales nunca hay tiempo, todas
la diligencias o cuanto trámite atrasado se te ocurra, hasta renovar las
tarjetas de débito, licencia, certificado médico, y cuanta tarjeta tengas en la
cartera, buscar chequeras, hacer el inventario de tu closet, no solo de ropa,
sino de zapatos, correas, carteras, carpetas, bolsos, paños, sábanas, de todo,
todo cuanto se pueda revisar y clasificar…
Hacer un inventario de los “pendientes” de la casa, de
qué? De lo que sea: arreglos, limpieza, pintura, comprar el colador que ya está
negro de tanto tiempo, de los ollas quemadas o cuanta cosa veas que no te
guste, porque prestaste un poco mas de atención de lo “usual”…
Leer ese o esos libros que tienes empolvados en la mesa
de noche, o que guardaste en la biblioteca con la espera de “tener tiempo”,
clasificar la bandeja con mas de 3000 correos, muchos de los cuales ni haz
leído ni quieres leer, revisar los contactos de cuanta red social en la cual se
te haya ocurrido participar, bien por la fiebre del momento ó para ver “cómo es
esto?”, y que si nunca mas entraste seguro ya ni la clave te acuerdas, y por
supuesto hacer un inventario de las claves, tenemos tantas claves que es un
poco difícil sino imposible, no repetir la misma para todo, o con algunas
variaciones relacionadas con lo que dicen que no deberían tener: fechas de
cumpleaños, matrimonios, año de nacimiento, iniciales de tus hijos ó espos@,
color favorito, nombre de la casa, etc.
Y si de claves se trata allí hay mucho por hacer con las
claves de las tarjetas de débito, crédito, Internet, línea telefónica, redes
sociales, cuentas de correo electrónico, suscripción de servicios y de páginas
de eventos, cines, conciertos, etc. que hasta se te olvidaron que tenías, y recuerdas
cuando quieres comprar una entrada o hacer una reservación, y descubres con
horror que hay otra persona con tu mismo correo! pero después piensas “no sería
yo?” “si es verdad yo como que abrí una cuenta hace tiempo” entonces a
recuperar claves, ante lo cual yo particularmente decidí meterlas todas en un
archivo, el cual por supuesto también debe tener clave, la super, mega, atómica
clave porque si te la descubren estás jodido y si se te olvida también!
A ver qué más? Copiar recetas, botar papeles, si esos
recibos de pago de hace 10 años, el dibujo de tu hijo cuando estaba en
pre-escolar y hoy ya está por graduarse, las notas, tarjetas de presentación,
de navidad, de cumpleaños, etc. que cuando los vuelves a ver piensas “qué hace
esto aquí?” Uno si guarda
pendejadas! Y muy probablemente te quedes con algunas, y piensas cómo he podido
sobrevivir tanto tiempo con todas estas cosas pendientes?, porque en ese
momento como no tienes oficio crees que eso es muy importante, y esa es la idea
que te lo creas y te mantengas ocupado, para que puedas tener el placer de ir
tachando de la lista, de abrir la gaveta y ver que está ordenada.
Bueno da tiempo hasta para escribir cosas tan absurdas
como ésta, pero que bien podrían ayudar a otros mortales a sobrevivir al
encierro, y si hay muuuuuuchas cosas más que debes estar pensando deberías
incluir en tu lista, una vez que la tengas “La Lista” tienes dos opciones: no
pararle ni un medio y creer que hiciste buena parte de la tarea, o de forma
obsesiva (como yo) priorizarla, dividirla por áreas, ponerle colores, números,
símbolos o lo que sea para que quede linda, y te provoque repasarla con
frecuencia, y por supuesto ir tachando lo que está listo!.
Abril 2011
Francys F.S.